logo

(+511) 635-2008

(+51) 994-242424

informes@idi.edu.pe

Av. Javier Prado Este 6728, Of. 302A, Urb. Santa Patricia, La Molina

Estudio eficaz, adolescentes en aula

El estudio eficaz

EL ESTUDIO EFICAZ: QUERER, PODER Y SABER ESTUDIAR

El presente artículo es una breve reflexión sobre los tres factores necesarios e imprescindibles para lograr un estudio eficaz: querer estudiar, poder estudiar y saber estudiar.

En primer lugar, debemos entender el auténtico significado de la actividad de estudiar en las personas, a través de los siguientes criterios:

  • Estudiar es una actitud de la mente y de la voluntad decidida a aprender de manera inteligente, explorando, analizando y sintetizando la información, seleccionando las mejores y eficaces estrategias y tácticas de aprendizaje;
  • Estudiar es un oficio intelectual y un arte. Es un oficio que se ve obligado a ejercer todo estudiante como actividad principal, a lo largo de su vida y como parte de la formación permanente.
  • Estudiar es, sin duda, el esfuerzo que pone toda persona para llegar al conocimiento de la realidad y para alcanzar la verdad. Etimológicamente, estudio significa esfuerzo, tensión. Mediante la cual el estudiante realiza el aprendizaje, utilizando las estrategias y técnicas de estudio adecuadas.
  • Estudiar en cuanto a arte, es la competencia, habilidad y destreza de cada estudiante para hacer más fácil, rápida, práctica, interesante y el estudio eficaz, a través de adecuadas herramientas de aprendizaje.

Querer estudiar

Lleva implícito el problema de las emociones y la motivación. Efectivamente el estudio no se produce por el simple hecho de asistir a las clases y se cumplan determinadas acciones individuales o grupales, sino que está íntimamente relacionado con los factores actitudinales y de la voluntad.

El término “motivación” deriva de la palabra latina “motus” que significa mover. Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, la palabra motivación es: “Acción y efecto de motivar. Motivo, causa de algo”. Debemos entender que la motivación es un estado de activación y excitación que mueve e impulsa a las personas a la acción. Habrá motivaciones en los alumnos cuando sientan la necesidad de aprender, descubrir, adquirir nuevos conocimientos, educarse, formarse, disciplinarse y ser personas más útiles.

El estudio no se engendra a sí mismo, sino que debe ser motivado por los educadores (padres y profesores) y para ello los profesores deben estar bien orientados y preparados en la didáctica del estudio. Pero, si estudiar es el oficio o actividad habitual del estudiante, es absurdo que al estudiante no le enseñen a estudiar, a través de las estrategias y tácticas de aprendizaje, que le capaciten para una más fácil, completa, duradera, inteligente, rápida y profunda comprensión, asimilación, fijación y organización de los conocimientos que requiere. Por tanto, el no enseñar a aprender de forma inteligente y programada, empleando las mejores herramientas de aprendizaje, más actualizadas y contrastadas científicamente, según la neurociencia aplicada a la educación, no contribuye con la motivación y el querer estudiar de los estudiantes.

Poder estudiar

Requiere de capacidades, destrezas, habilidades, competencias, aptitudes específicas para los estudios y una adecuada adaptación a la institución educativa. Implica una buena organización y planificación del tiempo.

Pero, está demostrado que la capacidad de aprender significativamente aumenta cuando se explota adecuadamente; y no hay mejor modo de explotarla que empleándola a fondo en su función específica y del mejor modo posible. Y esto es lo que pretenden las estrategias de aprendizaje, por lo que se puede afirmar que éstas también influyen en el poder estudiar.

Al conocimiento de las operaciones o procesos mentales en el estudio debe añadirse la capacidad autorreguladora: no basta con que el alumno se dé cuenta de que no entiende; necesita también conocer qué estrategias debe usar para entender y remediar la situación, y para aprender a aprender, reflexionando sobre sus propios procesos mentales y deduciendo por sí mismo qué estrategias son las más eficaces.

Por último, hay que saber readaptar y, en su caso, cambiar las estrategias utilizadas si así lo requiere la tarea (función autorreguladora). La capacidad de aprender por uno mismo, es decir, la autonomía en el aprendizaje se identifica con esta función, necesaria para que el alumno sepa aprender a aprender y así poder tener un estudio eficaz.

Saber estudiar

Es imprescindible para dar la batalla al fracaso escolar que nos domina y para formar estudiantes competentes que logren estudiar más y mejor. Pero es en el saber estudiar donde la tarea de los profesores puede influir más. Efectivamente, estudiar es una forma de trabajo intelectual, y todo trabajo puede y debe realizarse apoyándose en estrategias, métodos y técnicas que faciliten su mayor eficacia.

Esto es lo que pretenden lograr las estrategias de aprendizaje: que, a través de procedimientos adecuados, herramientas e instrumentos de aprendizaje y buenos hábitos de estudio, se llegue a alcanzar el máximo rendimiento con menor esfuerzo y tiempo, y más satisfacción personal.

Ante este panorama, es vital enseñar a los alumnos de un modo explícito y sistemático un conjunto de estrategias de aprendizaje que los lleven a aprender más y mejor, con menor esfuerzo. Dicho propósito no se logra en poco tiempo ni aplicando las técnicas de trabajo intelectual a una asignatura. Es una tarea que deben enseñar los profesores de cada asignatura a sus alumnos, tanto escolares como universitarios.

Saber estudiar

Es aprender mejor porque se conocen, dominan y aplican un conjunto de herramientas de aprendizaje: la prelectura, el análisis y subrayado de los contenidos fundamentales de cada párrafo, se confeccionan esquemas, diagramas, mapas cognitivos, círculos concéntricos, hexagramas, rejilla de conceptos, línea de tiempo, etc., y continuamente se ejercitan la atención y concentración, la memoria, la expresión escrita y la redacción de trabajos de investigación. En síntesis, estudiar es aprender de forma inteligente y programada, empleando las estrategias y tácticas de aprendizaje más actualizadas y contrastadas científicamente con la neuroeducación y el neuroaprendizaje.

Augusto Pérez-Rosas Cáceres

Diplomado en Neuroeducación, Diplomado en Liderazgo y Diplomado en Dirección Estratégica del Factor Humano. Educador de carrera con mención en Lengua y Literatura, experto en las Estrategias y Tácticas de Aprendizaje. Desde hace 30 años ejerce la docencia en colegios, institutos, universidades y escuelas de postgrado. Formador de Formadores, investigador y autor de más de doscientos registros bibliográficos, entre libros, artículos de revistas, ponencias a congresos, papers, guías y material didáctico. Posee el cargo de Director-Fundador del Instituto Desarrollo Intelectual (IDI).

 

 

 

Siguiente

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con un *

LikeBox
IDI en Instagram
  • ✅Nuestros talleres buscan desarrollar y potenciar en los
jóvenes pre universitarios y universitarios habilidades intelectuales y operaciones mentales que son necesarios para enfrentar los retos académicos! 😎
Matriculate Ahora‼️
✅http://bit.ly/2R6zbe9
📲 977197437
  • ☑️GESTIÓN DEL APRENDIZAJE PARA PROFESIONALES,
BACHILLERES Y TÉCNICOS‼️ ✅La gestión del aprendizaje y las estrategias de aprendizaje.
✅Estrategias de velocidad lectora. Entrenamiento de la percepción visual.
✅Lectura explorativa, panorámica o prelectura. Ejercicios.
✅Estrategias de comprensión lectora. El párrafo como unidad de pensamiento.
✅Aseguramos tu aprendizaje, ¿Qué esperas para inscribirte?

Contáctanos
☎6352008
📲994242424
📧Informes@idi.edu.pe
🌐Idi.edu.pe
Abrir chat
Hola! ¿En qué podemos ayudarte?
Powered by