fbpx
logo

(+511) 349-3611

(+51) 994-242-424

CONSEJOS PARA MEJORAR LA VELOCIDAD LECTORA

Una de las técnicas de aprendizaje más importantes a lo largo de toda la vida es la lectura. Efectivamente, la lectura es la práctica más importante del estudio. Es también la que suele reclamar la mayor parte del tiempo disponible y como ese tiempo es siempre escaso, es fundamental aumentar el rendimiento en la lectura, es decir, leer más rápidamente y con mejor comprensión. La lectura es, además, una función cognitiva fundamental en la formación intelectual de una persona.
Buen lector o lector eficaz es el que tiene una actitud positiva hacia la lectura y además, lee deprisa, comprendiendo lo que lee. Posee dos cualidades esenciales en la lectura: la velocidad lectora y la comprensión lectora, logrando un equilibrio y una armonía entre ambas. Por velocidad lectora se entiende el número de palabras que se pueden leer en un determinado período de tiempo y la velocidad lectora se mide en una cantidad de palabras por minuto (ppm).
Siendo la lectura rápida una habilidad eminentemente práctica, ha de ser la práctica la que nos proporcione esa capacidad o habilidad. Así, la velocidad lectora puede mejorar hasta duplicar o triplicar la cantidad de palabras que se leen en un minuto y para lograrlo es preciso seguir los siguientes consejos:

Consejo 1:    Esforzarse por leer con la mayor velocidad posible
No hay que preocuparse si al leer velozmente se pierde algo de comprensión al principio. Lo cierto es que los lectores más rápidos son usualmente los que comprenden mejor. Además, un lector competente va uniendo rápidamente conceptos e ideas para formar unidades de pensamiento más amplias y coherentes de principio a fin del texto. Existe un cierto ritmo personal de lectura, que varía en función de la finalidad de la lectura y puede mejorarse a través de la gimnasia ocular y los ejercicios de musculación ocular. Es necesario mejorar la agilidad visual, la percepción visual y el aspecto físico y mecánico en la lectura, por medio del entrenamiento de los mecanismos visuales a través de los músculos de los ojos y aprender a ajustar la velocidad lectora a la dificultad del texto. El propósito es lograr una percepción visual rápida, precisa, amplia, rítmica y poseer un “haz de reconocimiento” o “campo visual” muy amplio para captar con un solo golpe de vista grupos de palabras que expresen significado.

Consejo 2:    Reducir el número de paradas o fijaciones oculares
Durante la lectura los ojos no se mueven uniformemente a lo largo de la línea. Es posible observar que los ojos no se mueven de izquierda a derecha de forma continuada, sino en pequeños saltos, con paradas o fijaciones, durante las cuales captan los signos impresos. Durante la lectura, la mirada se detiene con frecuencia por un breve instante para transmitir al cerebro el contenido de los signos percibidos. A esas paradas las llamamos fijaciones. Si el lector es eficaz y hábil, cada cuatro o seis palabras hará una fijación. Si no lo es, en cada palabra hará una fijación y realizará numerosas fijaciones y numerosos saltos de ojo para leer e invertirá mayor tiempo en la lectura. Existe una relación inversa entre las fijaciones y la velocidad lectora, es decir, a mayor número de fijaciones por línea o renglón, menor velocidad, y al revés. Por lo tanto, el que un lector pueda leer más rápido que otro depende de la cantidad de palabras que pueda abarcar en cada fijación, lo que supone menor número de detenciones por línea, menor número de saltos de ojo, menor tiempo y una mayor comprensión lectora.

Consejo 3:    Ampliación del campo visual o visión periférica
Uno de los objetivos de la lectura rápida es desarrollar habilidades de mejora de la amplitud del campo visual, es decir, reducir el número de paradas y maximizar el número de palabras visualizadas o leídas en cada fijación, e incrementar la velocidad lectora. Por ello, en una necesidad mejorar la amplitud del campo visual y aumentar el abanico de visión lateral o periférica, a través de una educación sistemática de la vista, para alcanzar una amplitud de mirada y maximizar el número de palabras visualizadas o leídas en cada fijación. La clave está en la lectura por frases enteras o grupos de palabras que expresan sentido y significado con la utilización de la visión periférica. Por lo tanto, la lectura por frases implica una mejor comprensión y conduce necesariamente a un mejor entendimiento, concentración, memoria y fluidez en la lectura. Y, según la neuroeducación, nuestro cerebro procesa mejor la lectura por frases que la lectura palabra por palabra y debe haber una coordinación muy fina entre lo visual y lo mental, que representan los dos factores fundamentales que intervienen en la lectura.

Consejo 4:    Eliminar los defectos y los malos hábitos
Para lograr leer mejor y más rápidamente es necesario eliminar los siguientes defectos y malos hábitos:

  1. Los movimientos de la cabeza, cuello, brazos y seguir la lectura con el dedo, la regla, la punta del lápiz o lapicero, es uno de los defectos más comunes del lector lento que facilitan la distracción e impiden la concentración;
  2. La pobre percepción visual y poseer un campo de visión periférica muy estrecho, haciendo uso de la visión frontal o focal para leer fijando palabra por palabra, que impide ampliar el campo de percepción visual y ajustar la velocidad lectora a la dificultad del texto;
  3. El número excesivo de fijaciones y de saltos de ojo horizontal y vertical;
  4. Los movimientos ineficientes de los ojos a través de movimientos arrítmicos que interrumpen la fluidez y rapidez en la lectura;
  5. Las barridas de retorno defectuosas de una línea a otra línea;
  6. La vocalización: es una lectura no sonora pero sí pronunciada, pues se detecta el movimiento de los labios a través de una repetición labial-lingual y es un mal hábito porque se vocaliza palabra por palabra y se deja de lado lo fundamental, o sea, de captar las ideas principales.
  7. La subvocalización: consiste en ir pronunciando mentalmente o realizando la repetición mental, mientras leemos, las mismas palabras del autor sin emitir ningún tipo de sonido, sin ni siquiera mover los labios pero aparece una voz interior, que no es necesaria para comprender; más bien, se hace para oír las palabras y así recordarlas;
  8. Suprimir las regresiones innecesarias, volver sobre lo leído, porque es el síntoma más claro de una lectura incorrecta. Esto es originado por las distracciones o perturbaciones internas o externas y provoca un efecto negativo sobre la velocidad de lectura y la comprensión de lo leído, ya que se fragmenta el pensamiento, se pierde la hilación de lo que está leyendo y la concentración disminuye.

Consejo 5:    Hacer uso de las técnicas de lectura “selectiva”
El deslizamiento o skimming y la búsqueda o scanning son técnicas muy útiles para leer activamente y realizar una búsqueda velozmente, a vuelo de pájaro, para extraer una información muy específica con precisión y lograr economía en el esfuerzo lector.
To skim, significa en inglés la acción de quitar la nata o crema a la leche, pero en materia de lectura to skim es hojear rápida e inteligentemente una guía, para encontrar un dato; es también recoger un rápido conocimiento de la idea general de un texto o de una obra. Es una técnica que tiene un efecto altamente selectivo y es muy práctico para la búsqueda de datos muy concretos, examinar cualquier documentación o apreciar si un texto vale la pena de ser leído. Hay dos tipos de skimming, de acuerdo a los objetivos que se tenga, uno se centra en la búsqueda veloz de una palabra o un dato en un listado, guía, diccionario, directorio o catálogo y el otro se centra en la búsqueda de una idea principal de un artículo para identificar solamente lo fundamental del mismo.
Nila Banton Smith, en su libro titulado: “Speed reading made easy” reserva el nombre de “skimming” solamente para el caso de la lectura que se hace para sacar una impresión general de un artículo, y de su idea central. Por el contrario, cuando se trata de localizar datos particulares emplea el nombre de “scanning”. Por otro lado, Norman Lewis, en su libro titulado: “How to read better and faster” emplea una terminología y una clasificación especial al distinguir tres clases de “skimming”: slight skimming, parcial skimming y complete skimming. En realidad, se trata de una gradación (superficial, parcial y completo) en el modo de enfocar y de realizar el “skimming” de ideas.

Consejo 6:    El vocabulario
Cuanto mayor sea la cantidad de palabras cuyo significado se conozca, mayor será la capacidad para comprender y leer con rapidez. Es esencial e imprescindible cuidar el vocabulario, ampliar y enriquecer el vocabulario básico es otro factor que influye en la rapidez y la comprensión para leer mejor y más rápidamente. De lo que se trata es de leer eficazmente y también de aprender a pensar, sin separar nunca lo uno de lo otro.

Consejo 7:    La concentración
La atención tiene un carácter eminentemente selectivo, centrándose en un aspecto que ocupa el primer plano, quedando el resto ignorado o en segundo plano. En realidad, la atención no es sino el aspecto selectivo de la percepción según afirman los estudiosos e investigadores Johnston y Heinz. Por ello, la concentración es la propiedad más conocida de la atención y consiste en estar inmerso física y mentalmente en un tema, idea u objeto con exclusión absoluta de todo lo demás. A las causas objetivas y subjetivas de la distracción, que es el enemigo mortal de la concentración, hemos de incluir la falta de motivación en el estudiante como segundo enemigo de la concentración mental y, por tanto, de una lectura y un estudio eficiente.

 Consejo 8:    La motivación
Querer leer es muy fácil para quien quiere aprender y aprendiendo se crece como persona y se actúa de modo más propio, más personal. Querer leer y estudiar lleva implícito el problema de la motivación y el estudio no se engendra a sí mismo, sino que debe ser motivado. Numerosos especialistas han puesto de relieve el importante papel de la motivación en el aprendizaje de estrategias lectoras, llegando algunos incluso a afirmar que el aprendizaje significativo de estrategias de aprendizaje y su transferencia a otras situaciones depende, en buena parte, de aspectos motivacionales. La conclusión es, pues, que la mejora del rendimiento en la lectura requiere la concurrencia de los componentes motivacionales y cognitivos (conocimiento de estrategias). En este sentido, puede ocurrir que haya alumnos muy motivados, pero con poca capacidad estratégica, o al revés. En estos casos lo que procede es compensar los aspectos deficitarios, bien sea potenciando la utilización reflexiva de estrategias de velocidad y comprensión lectora, o bien mejorando la motivación intrínseca o interior ya que el interés por aprender aumenta con el tiempo si uno se lo propone.

Augusto Pérez-Rosas Cáceres
Diplomado en Neuroeducación, Diplomado en Liderazgo y Diplomado en Dirección Estratégica del Factor Humano. Educador de carrera con mención en Lengua y Literatura, experto en las Estrategias y Tácticas de Aprendizaje. Desde hace 30 años ejerce la docencia en colegios, institutos, universidades y escuelas de postgrado. Es Formador de Formadores, investigador y autor de más de doscientos registros bibliográficos, entre libros, artículos de revistas, ponencias a congresos, papers, guías y material didáctico. Posee el cargo de Director-Fundador del Instituto Desarrollo Intelectual (IDI).

 

88 Responses to “CONSEJOS PARA MEJORAR LA VELOCIDAD LECTORA”

  • joker gaming / Responder

    Hey there, You have performed a fantastic job. I’ll definitely digg it and in my opinion recommend to my friends. I am confident they will be benefited from this site.


Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con un *

LikeBox
IDI en Instagram
Instagram no ha devuelto un 200.
Abrir el chat
Hola! ¿En qué podemos ayudarte?